
Vivía en una estrella y desde ella podía ver todo lo que ocurría a sus pies
Desde su llegada nunca sintió la necesidad de bajar, pensaba que la maldad del mundo podía dañar la luz de su estrella que con el tiempo se había convertido en su propia luz. Se reflejaba en el espejo de su propio cielo, se bañaba de las gotas de luz que otras estrellas dejaban caer cuando pasaban muy cerca de ella, se alimentaba de frutos estelares nacidos de su amor; en tierra de estrellas es muy fértil en su suelo.
Miraba con ojos soñadores a las otras estrellas que podían ser fugaces a diferencia de la de ella y que llamaban la atención de todos cuantos las veían en la tierra. Ese era su sueño, cambiarse de estrella e irse a vivir a una fugaz.
En las mañanas cuando nadie podía verla, ella miraba con detención todos los detalles de lo que hacían en sus labores, aquellas personas que había dejado en la tierra antes de partir. Se reía sola cuando alguno se enfadaba con el tráfico, o dejaba la colación en casa. Pero lo que mas gustaba era la forma en como se desperezaban los niños que da mal humor se levantaban para ir a clases y que de apoco comenzaban a disfrutar de sus otros compañeros que habían pasado por lo mismo al despegarse de su cama.
Por las noches -sus favoritas- cuando empezaba a hacerse notar se tendía con la panza en el suelo y miraba a sus amigos y familiares como terminaban su jornada laboral, y como otros comenzaban sus noches de estudio agobiados por que el tiempo diurno no había sido suficiente. Había unos pocos que se dedicaban a mirar el cielo nocturno, -a ella y a otras más que vivían en estrellas vecinas-, y trataba de mandarles mensajes de amor mientras corría alrededor de todo su territorio tratando de hacerla brillar más y así acompañar a los que miraban.
Cuando llego a su actual residencia lloraba mucho, ella no había querido dejar su mundo, y todo lo que en él había, pero con el tiempo comprendido que ese el mejor lugar al que podía haber sido destinada, encontró la alegría viviendo a través de los que quedaban en tierra todo lo que ella había soñado alguna vez.
En su estrella olvido las desilusiones que había vivido, las personas que habían salido de su camino, todo lo que le había hecho daño, y todo lo que alguna vez la había hecho sufrir. Ya no sentía dolor en el corazón, y en vez de ello se había llenado de paz y colmado de amor, dejando el rencor y la desesperanza terrenal.
Fueron los ángeles del cielo los que le ayudaron a superar todas las heridas que tenia, ellos eran ahora sus mejores amigos. ¿Sabias que las estrellas están mas cerca de Dios, no por que estén mas alto, si no porque son mas puras?, en las estrellas cuando vives en ellas te vuelves un niño pequeño, con todas sus características; confiadas, alegres, con capacidad pura de sorprenderse, tiernas, simples, entregadas.
Ella, ahora ayudaba a los nuevos habitantes cercanos a volverse hacia la felicidad, les contaba sus penas, sus alegrías y todo lo que necesitaban para ser felices como ella.
Un día, Jesús le susurro a través de un ángel, que llegaría una persona nueva, a la estrella que estaba junto a ella –que había quedado vacía hace pocos días-. La nueva persona era un poco compleja, había vivido una vida plena en la tierra, estaba llena de amigos, llena de personas que la quería, llena de cosas materiales que podrían haberla hecho feliz. Pero nunca en realidad había sido feliz, solo había visto todo como un simple espectador, siempre esperando el momento que le seguía al que vivía, el porvenir que tendría, lo que le esperaba mas adelante. Y si no, lloraba por lo que había pasado antes de eso, de lo que se había perdido equivocando sus pasos, errando sentimientos desperdiciando el tiempo
Cuando supo de ello, pensó que no seria tarea difícil, que tan complejo podía ser enseñar a un vecino. Pero estaba tan equivocada. Lo que ella debía hacer era enseñarle a vivir, eso era lo que necesitaba, y ¿como lo haría?
Probo, mostrándole sus alegrías, mirando lo que hacían los que había dejado en tierra. Entonces lo único que logro fue hacerlo llorar, lloro por días, gastando el suelo, que a diferencia del de ella no era fértil pues su amor no era sincero. Con ello consiguió desarmar gran parte de la estrella, haciendo caer a la tierra el polvo del mismo nombre que se genera por la polución. Sus seres queridos se llenaron de preocupación y elevaron más oraciones al cielo pidiendo un poco de paz para el recién perdido cariño que se había ido. Pero aunque podía escuchar como rezaban por el, no logro conmoverse y solo lloro más.
Cuando hubo pasado la crisis, ella trato de sugerir otra idea, y le mostró las estrellas fugaces que pasaban por el lado. Entonces cayó en llanto de nuevo, pues sentía que había sido desafortunado por no haberle tocado una estrella fugaz donde vivir, y pensó entonces que no se lo merecía, y que no era lo suficientemente bueno, por ello había sido destinado a la estática de su estrella.
Ella, cansada de gritarle lo que debía hacer para enseñarle, salto de su estrella a la otra y conoció en persona al que era su vecino. Ese día, conversaron larga y tendidamente, los detalles de sus vidas, se contaron todo, los secretos, los detalles, lo omitido y suprimido, y se sorprendieron al descubrir que se conocían. Pero no podían confirmarlo, pues cuando te vas a las estrellas, dejas tu nombre y tu cuerpo en la tierra y solo te quedas con tu esencia, y recuerdos, que te pueden ayudar a perfilar lo que una vez fuiste.
Ellos se habían topado un par de veces en la vida, pero no se habían prestado atención, solo habían sido encuentros casuales, de esas personas que ubicas pero no puedes decir mucho de ellas, sólo que alguna vez la viste.
La estrella de su vecino, casi no tenia luz, pues, no había cambios en su corazón, por lo tanto no podía generar la energía necesaria para iluminarla.
El luego de esta conversación le pidió que por favor se fuera, pues, necesitaba tiempo a solas. Triste ella tomo todas sus buenas intenciones y salto de vuelta a casa.
Pasaron las horas, pasaron los días, y no sabia nada de el…
Entonces sorpresivamente un rayo de luz ilumino su noche… era la estrella vecina…y antes de que pudiera ir a ver que ocurría, escucho desde el otro lado –¡Cada momento es una oportunidad para cambiarlo todo! Tenia tanto miedo de hacer algo que pudiera dañar lo que creía cierto que nunca tuve la fuerza para darle nuevos rumbos a mi vida, solo esperaba sentado que las cosas sucedieran y que de a poco mi suerte cambiara a mi favor, pero nunca reconocí que lo que tenia era todo lo que necesitaba para ser feliz, buscaba fuera de mi la luz que llevaba en mi corazón, opacada por mi ferviente deseo de negar mi felicidad de los momento...¿que es ser feliz para ti? Para mi es una decisión, y hoy frente a todos los astros decido ser feliz, tomar todo lo bueno que tengo, y brillar, no importa ni cuando, ni cuanto brilles, nunca dejes de brillar-
De un momento a otro todo bajo sus pies se desvaneció, ella temió por su vida, pero de pronto descubrió que lo que había ocurrido era que su estrella se había transformado en una fugaz, su tarea estaba cumplida había aportado un granito de estrella en la transformación de su vecino, el había encontrado lo que necesitaba para brillar, y ella, ahora viajaba con las demás estrellas hacia rumbo desconocido, con la seguridad de que era tan feliz, como siempre había deseado, por que a diferencia de el, ella había tomado la decisión mucho tiempo atrás.
1 comentario:
que tiernooooooo!!!! :):):):):) te juro que es muy lindo y una redacción entretenida :D:D ke bueno ke hayas vuelto a escribir, de lo ke nos perdíamos!
Publicar un comentario